EL CURSO OCCIDENTAL

 

Hay un tiempo, del tiempo peregrino,
y otro tiempo, cansado, que murmura
que la vida no es suma de aventuras
sino esa indiferencia que provino

del curso occidental, del espejismo.
Del imperio y su vil envergadura
Mientras estalla el viento en la espesura
rompiendo los cristales del destino.

Desampara los rios y los valles
Hace añicos montañas y llanuras
Y confunde las sombras de los talles

destrozando la piel y la envoltura
Flujo de mansedumbre por las calles
donde la humana identidad clausura.

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